
Los gatos ven de seis a ocho veces mejor que las personas al atardecer: una capa espejada tras la retina, el tapetum lucidum, capta cada rayo del sol poniente. Para un gato, la hora del atardecer no es romanticismo: es su mejor momento de observación.
Me senté a su lado en la valla y me pinté de naranja atardecer — el gato sigue convencido de que soy un vecino muy callado.
Nombres de colores — como en el modo infantil. Toca un color para verlo en la enciclopedia de colores.
Aún no hay récords — este cuadro espera a su primer artista. Puedes ser tú.