
Los ojos del caballo están tan separados que ve casi a su alrededor: unos 350 grados. Pero justo delante del hocico tiene un punto ciego: para mirar una flor bajo el morro, el caballo gira la cabeza de lado.
Me volví rosa peonía y me quedé quieto. El caballo me encontró igual, por el olfato. Su nariz es más sincera que sus ojos.
Nombres de colores — como en el modo infantil. Toca un color para verlo en la enciclopedia de colores.
Aún no hay récords — este cuadro espera a su primer artista. Puedes ser tú.